Cuentan que Ulises huyendo del cautivador canto de las sirenas se escondió en una isla, donde por culpa de un brebaje perdió la memoria. Dicen que Homero se inspiró en ella para escribir la Odisea. Para adentrarnos en este paraiso de leyenda tenemos que visitar la Isla de Yerba, al sur de Túnez en el Golfo de Gabes. Además tiene su propio aeropuerto, lo que nos facilitará más aún el viaje y no te olvides de encontrar uno de los numerosos hoteles en Túnez para disfrutar de esta estancia. La supercifie en total es de 514 km2, en el que se juntan 120.000 habitantes, de los que en su gran mayoria son musulmames pero también encontramos un proporción de judíos. La isla de Yerba fue ocupada por varios pueblos, romanos, sicilianos, turcos y hasta españoles. Más tarde en 1881, como en el resto del país pasó a ser colonia francesa hasta 1956.

Para visitar la isla si estamos en Túnez, podremos hacerlo por el ferri que sale de Djorf y llega a Aim o bien por el puente romano de 7 km de longitud , por el cual llegamos a El Kantara. El puente romano es idóneo para dar un largo paseo justo al lado del mar. Nada más llegar a la isla, nos daremos cuenta, de que algo es distinto a todo lo visto anteriormente, sus casas. Son grandes explotaciones agrícolas, casi siempre plantaciones de higos y en medio la casa construida como si fueran fortalezas. La ciudad más importante se llama Houmt Souk (Souk es zoco en árabe) . Será el único ciudad de toda la Isla de Yerba en el que tomaremos cosciencia de estar en una zona urbana. Está rodeada de mercados hermosos, de muchos cafes para saborear el ya típico té de piñones. La Mezquita de Sidi Brahim el Jamni, que simula a un fuerte, la Mezquita de Los Extranjeros, ambas del siglo XVIII y la Mezquita de Los Turcos, son tres de los puntos que no podemos dejar de visitar en esta ciudad. Cerca de la primera podemos degustar un baño turco, un Haman, eso sí los hombres deben ir por la mañana y las mujeres por la tarde, nunca juntos.
A las afueras de la ciudad, en el Mausoleo de Sidi Zitouni encontramos el Museo de Artes Tradicionales, donde veremos trajes y joyas tanto árabes como judios. Su horario en invierno es de 9:30 a 16:30 todos los dias menos el viernes y en verano de 8:00 a 12:00 y de 15:00 a 19:00. Como ya hablamos antes, en la Isla de Yerba vive un tanto por ciento de población judia, por ello hay varias sinagogas repartidas por todo el territorio. De las que mas merece la pena visitar es la sinagoga de la Ghriba, una de las más antiguas del mundo. Tiene una decoración extraordinaria de madera por el interior y grandes vidrieras.
Si queremos adquirir piezas de alfarería, nuestro sitio es el pueblo de Guellala, allí veremos como trabajan con el barro y muchas exposiciones para comprar todo aquello que nos guste. Si por algo es conocida la Isla de Yerba es por ser el escenario elegido por Georges Lucas para rodar sus películas de Star Wars. Este escenario se encuentra en el desierto de Tataouine. Nos quedaremos maravillados de poder estar metidos en la escena de estas sagas de peliculas tan célebres.
Le toca el turno a las playas de la Isla de Yerba, ideales para descansar pero también para realizar muchas actividades como por ejemplo dar un fantástico paseo a la orilla del mar pero en camello, actividad que podemos encontrar en casi todas las playas tunecinas. Si lo nuestro es el submarinismo, también este será nuestro sitioya que la fauna marina es inmensa y muy variada en esta zona.
Foto de Túnez CC: Phileole