Anfiteatro de El Djem

foto anfiteatro de el djem

Si queremos viajar en el tiempo hacia muchos siglos atrás, necesitamos conocer el Anfiteatro de El Djem, situado en el pueblo que le da su nombre. Esta a 3 horas de la capital de Túnez y es el monumento romano más grande de todo el continente africano y el cuarto del mundo. El Anfiteatro de El Djem se empezó a levantar en el año 230 d.c., bajo las órdenes del emperador Gordiano, con unas dimensiones de 148 metros de largo y 122 de ancho y con una capacidad de 35.000 espectadores, como algun campo de fútbol. Por todo esto, como mucho de los monumentos de Túnez al igual que las ruinas de Cartago, fue proclamanado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1979.

Cuenta la leyenda que la princesa bereber Kahena, que consiguió unir a todos los pueblos bereberes para hacer frente al ataque costante de los árabes. Estos al final la tuvieron retenida en el anfiteatro pensando que sin nada para comer no sería capaz de resistir mucho tiempo. Pero Kahena estuvo así durante 4 años ya que en las profundidades del coliseo se encontraba un subterráneo oculto que conducía hasta el mar. Dicen que al final fue traiccionada por un amante que sabía su secreto. Este envió la cabeza de Kahena al jefe de los musulmanes. A causa de esta leyenda, en ocasiones el anfiteatro toma el nombre de la joven que vivió allí escondida durante años. Kahena.

anfiteatro de el djem

Existe otra leyenda entre los habitantes del pueblo de Djem que no ha veneficiado en nada al Coliseo. Se decía que las piedras de éste tenían un poder que consistía en alejar a las serpientes y otro tipo de animales peligrosos. Por esta razón fueron muchos los ciudadanos los que construyeron sus propias casas con las piedras del Coliseo. Una auténtica aberración. A pesar de ello sigue en muy buen estado, de hecho todavía se pueden ver las galerias donde encerraban a los leones u otros animales para las luchas. Si nos situamos en el centro de la arena y echamos un vistazo hacia arriba, si nos paseamos por sus galerias, si nos sentamos en sus asientos, como hablábamos antes, tendremos la sensación de volver siglos atrás en el tiempo y entrar en ese mundo de circo, de gladiadores, carreras de caballos, luchas… etc.

Con la entrada al Anfiteatro de El Djem también podemos visitar a su vez, el Museo Arqueológico que se encuentra a la salida de la ciudad, donde podemos encontrar una gran cantidad de mosaicos en muy buen estado. Nunca comparable al Museo del Bardo. La mejor forma de acercarnos a ver el Anfiteatro de El Djem es con alguna excursión organizada ya que la ciudad no tiene ningún atractivo más. El Djem está conectado con la capital por tren, además la estación está cerca del Coliseo. Otra idea será en taxi.

Fotos de Túnez CC: Waldopepper

One Response to “Anfiteatro de El Djem”

  1. [...] es el Anfiteatro de Cartago, aunque ya no es uno de los mejores conservados (para ello tenemos el Anfiteatro de El Djem) todavía se puede observar su esplendor. Fue construido para un aforo de 35.000 personas y [...]

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